Alina Ratiu
Alina se formó en Tortosa y en la Escuela de Pastelería de Barcelona, decidió volver a su pueblo, la Sénia, para crear un proyecto que combina técnica, amor por el producto y una filosofía muy clara: la calidad y la conciencia alimentaria van de la mano.
Durante la pandemia, nació LLIMAVERDA desde su obrador, ofreciendo productos que hablan por sí solos. Su objetivo no es solo hacer pasteles, sino educar el gusto, explicar el valor de la artesanía y hacer visible el proceso detrás de cada elaboración.